Opinión | Muy pendientes y con los dedos cruzados

Da gusto ver la temporada que está realizando el Club de Fútbol La Solana. Los datos son espcetaculares y apuntan hacia la consecución de un objetivo del que nadie quiere hablar.

Estamos llegando a ese momento de la temporada en que el «vértigo» aparece en muchos equipos. Más aún si hablamos del Club de Fútbol La Solana que en las últimas 7 temporadas llegando al final de la primera vuelta o recién comenzada la segunda, llegaba una pájara de esas espectaculares que por regla general les dejaba fuera de lugar hasta final de temporada.

Pero algo ha cambiado este año, o al menos otras sensaciones se perciben. No se obliga a nadie a no hablar de ascenso, todo el mundo sabe que está ahí, simplemente no se habla. Cosa que bajo mi punto de vista es lo mejor que se puede hacer en estos momentos. Se habla de fútbol, partidos muy buenos y otros un poco menos pero eso si, victorias y puntos que se siguen sumando como debe ser para llegar al objetivo.

Tampoco se habla de los rivales, y si se hace, se hace con mucho respeto, también como debe ser. Queda mucho para el final y este año tenemos a 6 o 7 equipos, que estando a las alturas de temporada en las que nos encontramos, por juego y posición en la tabla, todavía podrían dar mucha guerra.

De lo que si se habla, es del buen juego del equipo que está enganchando una vez más a la afición solanera. Partido a partido el coliseo amarillo está volviendo a registrar las entradas de hace años (Veremos «Cuando llegue el Invierno»).

Y de lo que se habla a todas horas es de que la plantilla es corta. Hablan todos, desde el Presidente, pasando por directivos, jugadores, aficionados, rivales y medios de comunicación. Esto es muy largo, y algún refuerzo hará falta casi con toda seguridad para poder acometer los dos tercios de liga que nos quedan con garantías de éxito. Y a los hechos nos remitimos, las dos ausencias por lesión de Juan y Jesús Bueno han «hecho pupa» a pesar de que el equipo ha ganado estas dos últimas semanas porque ha habido que tirar de juveniles. Ese sin duda es el «Gran Pero». porque obliga al resto de compañeros a realizar un claro sobre esfuerzo cada jornada.

Pero ante este asunto también hay que ser realistas, si se ficha tiene que ser con la seguridad de que esas garantías existen y no hacerlo a cualquier precio. Cabeza ante todo, esa que esta directiva ha mantenido hasta el momento siempre como prioridad. De momento seguiremos disfrutando del momento sin mirar mucho más allá de lo que está por venir.