Opinión | El Reto de Jesús Antequera

Los retos están para superarlos. Y cuando la ilusión acompaña al esfuerzo diario y al sacrificio, es de honor reconocerlo y si es públicamente mejor, aunque el propio protagonista de la historia no supiera que esto iba a suceder…

Hoy queremos hacer desde Corredor de Calle Sport y desde el Club de Atletismo Los Trotones nuestro pequeño homenaje a esta gran persona, Jesús Antequera. Decimos gran persona porque lo es, y el hecho de intentar siempre pasar desapercibido y siempre arrimando el hombro para aquellos que lo necesitan, nos ha hecho fijarnos en un reto que para Jesús Antequera era importante desde el mismo momento que se le metió en la cabeza. Acabar el Maratón de Sevilla… Hemos contado con un cómplice de lujo, Sebas Tercero, que de esto sabe un poco y que ha hecho de guía en todo este largo proceso en el que el solanero ha podido hacer su sueño realidad….

Sebas Tercero | Jesús Antequera Prieto es un corredor popular que lleva poco más de año y medio dando zancadas por los caminos que rodean nuestro pueblo. Un buen día, se pone en contacto con Los Trotones y decide formar parte de este grupo de corredores de fondo. Por entonces, el hecho de completar 8 o 10 kms sin detenerse era un logro de gran magnitud para él. Pasan los meses y por su cabeza empieza a rondar la idea de terminar la prueba reina del atletismo: el maratón.

DESARROLLO |

Hasta ese momento, la mayor distancia que había recorrido eran los 21 kms de una media maratón. La primera piedra de toque será en septiembre de 2017 cuando decide ir corriendo al castillo con su ya grupo de amigos de Los Trotones. Lo consigue, pero un ritmo demasiado fuerte le hace llegar muy justo. Pero ese día se da cuenta de que ya “solo” está a 14 kms de su gran reto. Con el poco tiempo que le deja su trabajo y sus obligaciones familiares sigue entrenando y a primeros de enero toma la decisión de inscribirse al maratón de Sevilla. Ya no hay vuelta atrás. Quedan 6 semanas para el gran día. Con 2-3 entrenamientos cercanos a las 2 horas y mucha confianza en sí mismo se llega a la víspera de la carrera.

EL MARATÓN DE SEVILLA «GRAN RETO» |

El sábado 24 de febrero a las 8 de la mañana se pone rumbo a la capital andaluza en compañía de Sebas Tercero. Desayuno en mitad de la ruta y algo antes de las 12 de la mañana ya están en el Palacio de Congresos de Sevilla, donde tiene lugar la feria del Corredor.

Ahí ya se da cuenta de la magnitud del evento ante el que se encuentra: cerca de 13.000 corredores recogen su dorsal y su bolsa del corredor. Se ve rodeado de campeones del Mundo y de España de maratón, que son personas cercanas y accesibles que hablan con naturalidad con nuestro Jesús.

Se acuerda de sus hijos y les compra unas camisetas donde dice “mi papá es más fuerte que 42 kms”. Está claro que lo va a dejar todo en las calles de Sevilla. Toma fuerzas en la comida de la pasta y después se marcha a descansar al hotel. Tarde de turismo y compañerismo con otro corredor local: Sebas Guerrero. Tras la cena, el guerrero se mete en la cama a descansar. A las 5:30 sonará el despertador. Tras una noche de poco sueño, desayuno y camino a la salida con los nervios a flor de piel.

A falta de 30 minutos, está todo listo. Ahora solo queda calentar suavemente y buscar su cajón de salida. Por delante quedan 4 horas de lucha contra uno mismo, contra sus miedos, contra sus molestias, contra las dudas de más de uno…

Suena el pistoletazo y Jesús empieza con la ilusión de un niño a restar kilómetros a ese 42 mágico. Los primeros, con la sensación de tener dolores en partes de su cuerpo que nunca le habían dolido… Pero Jesús no es de esos que tiran la toalla ante la adversidad, al contrario, se viene arriba y aprieta los dientes. Cuando se quiere dar cuenta ha cubierto 25 kms y tiene la sensación de ir “entero”. “Bien, Jesús, sigue así”, se dice nuestro campeón.

Llegan las 3 horas en movimiento y el km 30 ha quedado atrás. En ese momento empieza a ver posible su reto. Ya “solo” quedan 12 kms. Eso sí, los más duros. Se acerca a la parte final del maratón con evidentes muestras de cansancio, pero sabiendo que va a vencer a Filípides. Tras 4 horas de lucha, Jesús alcanza la línea de meta con lágrimas en los ojos. Lo conseguiste, campeón. Eres un ejemplo de tenacidad, pero sobretodo, eres un ejemplo de buena persona y el maratón te ha recompensado como te mereces.

¡Bienvenido al MARATÓN! Ya eres uno de los nuestros.