Opinión | El Cerrú devolvió a la vida a La Solana

El empate que mereció ser victoria sirvió a los amarillos para reafirmarse en la segunda plaza liguera en pos del objetivo claro de la promoción por el ascenso a Tercera División. (Foto Calvo Sotelo Puertollano)

Jesús Flores | En Puertollano pudimos ver algo que todo el aficionado solanero deseaba con creces. Un equipo aguerrido, con las ideas claras y con ganas de pelear por el ascenso a Tercera División. Además pudimos verlo a través de CMM Online, algo histórico para el club amarillo que tuvo a muchos aficionados solaneros pegados al televisor o la pantalla del ordenador durante toda la tarde del domingo junto al centenar de seguidores que se desplazaron hasta Puertollano al Nuevo Cerru.

Desde el primer momento se vio al equipo enchufado. Sabiendo lo que había que hacer, bien ubicado y no dando opciones a un Calvo Sotelo Puertollano que llegaba en contadas ocasiones con peligro a la meta defendida por Ladero. Quizá lo que si se echó en falta fue un pelín más de mordiente en ataque tras ver que el partido estaba siendo controlado por los hombres de Manolo Sancho. De hecho cuando se acercó el ataque amarillo a la meta industrial, casi siempre lo hizo con peligro.

En conjunto fue un partido compacto y en el que a pesar de tener tan solo tres recambios reales para posibles sustituciones, se pudo aguantar hasta el final. Ni si quiera la lesión de Manuel afectó al sistema táctico salvo por el hecho de tener que retrasar a Mini a su antigua posición de lateral derecho que tanto conoce. Por lo demás el equipo se comportó como un equipo potente en defensa y con calidad para salir desde atrás con el balón controlado. El punch final arriba es lo que empieza a preocupar. Falta gol y ahora no lo hay. Se llega bien hasta línea de tres cuartos, incluso con internadas en el área, pero no hay gol. Ya lo decía Agus Moreno en uno de los comentarios que me hizo a través del móvil mientras dábamos el partido en directo, «con el aíre a favor hay que tirar a puerta». Eso es de Benjamines, y eso lo digo yo, es de las primeras consignas que se le enseña a un niño cuando juega al fútbol en un día de viento y lluvia, a parte de la típica de bajar el balón al suelo, cosa que se hizo, y muy bien por cierto. Y si mal no recuerdo, el único intentó sorprender en esa circunstancia aprovechando el viento a favor fue Crístofer en un lanzamiento de 25 metros que salió rozando el larguero. Esas cosas también cuentan…

Otra de las ventajas del empate en Puertollano, es que tras el empate del Sporting La Gineta en casa, los amarillos vuelven a depender de si mismos pero eso si, con un calendario a partir de ahora mucho más aceptable que el que le había tocado tener en las últimas seis semanas. Esa dependencia de lo que uno propio haga, da una tranquilidad en los rostros de todos los jugadores incluido el equipo técnico que ahora podrán salir a jugar partido a partido a conseguir al menos la segunda plaza que de acceso a los Play Off de ascenso, aunque nada es descartable…Quedan ocho jornadas de liga.