La importancia de asumir la enseñanza de valores en la práctica deportiva

“El deporte no educa”. Así de contundente se entiende esta afirmación que, en si misma, tiene una certeza absoluta. El deporte, como tal, es actividad física, competición, son reglas estandarizadas, entrenamiento individual y/o en equipo…

Jesús Flores | “El deporte no educa”. Así de contundente se entiende esta afirmación que, en si misma, tiene una certeza absoluta. El deporte, como tal, es actividad física, competición, son reglas estandarizadas, entrenamiento individual y/o en equipo…Los valores son intrínsecos al Deporte, pero la educación y enseñanza de los mismos son premisa imprescindible para que, desde la más tierna infancia, nuestros jóvenes y futuros deportistas los adquieran como algo una característica más de su crecimiento evolutivo físico y mental, como parte de la actitud e identidad de cada individuo.

Las relaciones sociales, la ambición y competitividad bien entendida, el trabajo en equipo, la convivencia, o la lucha por la igualdad, son solo unos ejemplos de valores sociales subyacentes al mundo del deporte y que nuestros formadores, técnicos, entrenadores… se encargan de transmitir e introducir de forma transversal como parte de su trabajo diario, para que esta actividad física y deportiva no solo se convierta en un hábito diario sino que se desarrolle en términos de juego limpio, compañerismo, convivencia, trabajo en equipo… y se convierta en actitud como parte fundamental de nuestra forma de vida.

Al igual que se entrena la habilidad, la mejora del rendimiento técnico y físico, el conocimiento de las reglas de cada deporte, la interacción e interconexión con compañeros y rivales o la autodisciplina, no se deben olvidar otras facetas que también deben ser tratadas como en la educación integral de las personas, y sin las cuales el deporte no debería tener sentido. El juego limpio, el respeto, la amistad, la diversión, la igualdad y solidaridad.

En Castilla-La Mancha hay muchos ejemplos de entidades que trabajan los valores, independientemente de la actividad física y deportiva que realizan. La federación de baloncesto de Castilla-La Mancha cuenta con un circuito, en categoría benjamín, de carácter mixto. Una pseudocompetición creada para que, durante varios fines de semana, se realicen concentraciones con varios equipos, donde todos juegan contra todos, donde el resultado no es lo importante, y donde prima el respeto y la convivencia entre familias y equipos durante las horas que dura la competición y más allá de la misma. El ‘tercer tiempo’ se convierte en un ejercicio de compañerismo, amistad y amor a la práctica del deporte favorito de los pequeños.

Y es que la familia es otra de las claves fundamentales en este proceso de aprendizaje.

Esos valores sociales parten también desde casa. Por supuesto, la competición es un estímulo necesario para los menores pero debe ir precedida y acompañada del respeto a los rivales, de una actitud responsable y de una relativización del resultado. Y hay mucho trabajo que hacer…

Los valores, por si mismos, no siempre están representados en el Deporte.  A veces, vemos en las gradas de muchos recintos deportivos conductas impropias de un ser adulto, que abochornan y dan mal ejemplo a los más pequeños, que contradicen las cualidades formativas del deporte. Y conductas, más habituales de lo deseado, como el de la decisión, como castigo, para no permitir la práctica deportiva. Así no incentivamos el deporte y, lo que es peor, así no educamos en valores a los jóvenes.

Es por ello que la familia también es uno de los pilares fundamentales para educar a nuestros chicos y chicas, una ‘pata’ fundamental que soporta gran parte del peso de la educación y que sólo será efectiva si todos remamos en la misma dirección.

Nuestros educadores ya trabajan en ello pero el ejemplo visto en deportistas referentes es un catalizador excepcional para la transmisión de valores y deben ser un instrumento para que el mensaje llegue y quede la impronta. Nuestros más pequeños, y los que no lo son tanto, suelen tener grandes ejemplos del mundo del deporte; Rafael Nadal, Mireia Belmonte o Pau Gasol copan los puestos de honor en cuanto a ejemplos claros a seguir, no solo por sus triunfos deportivos sino por su trabajo individual, por su respeto al rival, por su actitud, por lo que proyectan a la sociedad y la transcendencia que tienen a nivel mundial.

Los medios de comunicación también tenemos deberes que hacer. El resultadismo y el ‘todo vale’ para conseguir los objetivos deportivos priman en la mayoría de titulares en las televisiones, radios o prensa escrita. Quizá debamos cambiar de enfoque en ciertos momentos. Ser más explícitos al condenar ciertas conductas que contradicen los valores éticos, como del forofismo de muchos periodistas donde la propia esencia de la profesión y la objetividad quedan mermadas con las visiones parciales, sectarias e interesadas. Y sobre todo, cambiando la tendencia, resaltanfo el gesto del deportista con su rival, dando trascendencia al compañerismo, al interés del estado físico del contrincante tras un duro lance, el reconocimiento de errores propios y arbitrales, a contribuir que el respeto sea una constante, una seña de identidad, algo normal.

Esto no viene ‘de serie’, debe ser programado para su tratamiento adecuado en las aulas y fuera de ellas por medio de las entidades, instituciones, colectivos, familias… La consecución de un objetivo deportivo, de alcanzar una meta, una medalla, un récord no debe estar, nunca, por delante de valores esenciales que son los que convierten a nuestros jóvenes en grandes personas.

Debemos potenciar el diálogo, la participación individual y colectiva, aprovechar el fracaso como un elemento educativo, ver el momento en cada escenario deportivo para mejorar conductas o generar el aprendizaje, sin olvidarnos de la aceptación de las diferencias individuales, el juego limpio y el respeto a compañeros y rivales. Si nos basamos solo en los aspectos técnicos, el deporte dejará automáticamente de ser educativo. El proceso es lo verdaderamente importante, no el objetivo final.

En Castilla-La Mancha, el Gobierno regional trabaja en este sentido adquiriendo compromisos decididos, no obstante el Deporte está vinculado a Educación en nuestra región. Cada día se habla más de programas que impulsan las políticas de generación de hábitos de vida saludables, de integración de valores del deporte en el currículo escolar, de campañas que fomentan de actividad física y deportiva, de igualdad en el deporte… en definitiva, se avanza decididamente para ser una sociedad mejor en la que el deporte juegue un papel fundamental en la formación de las personas.

“Women in Bike”, una comunidad ciclista femenina imparable

Deja un comentario

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.